La diversidad no basta: cómo crear una cultura laboral inclusiva
Ahora más que nunca, las empresas centran su atención en la diversidad y la inclusión para impulsar la transformación de su cultura organizacional. Si bien este es un excelente comienzo, existe la tendencia a que los términos «diversidad» e «inclusión» se mencionen solo en reuniones o conferencias sin traducirse en prácticas empresariales tangibles. Aprovechar la diversidad en el lugar de trabajo es solo la primera etapa para cambiar la cultura corporativa de una empresa; la inclusión es el objetivo final.
¿Cuál es, entonces, la diferencia entre diversidad e inclusión? La diversidad integra nuevas perspectivas en la estructura de la empresa y refleja las diferentes necesidades de sus clientes. La inclusión garantiza que cada persona dentro de la organización tenga la oportunidad de crecer y tener éxito profesionalmente, donde las diferencias se respetan y se tienen en cuenta.
Hacer que las personas, independientemente de su origen o identidad, se sientan valoradas y capaces de alcanzar su máximo potencial, en lugar de tener que conformarse con el statu quo de la organización, es la verdadera señal de una cultura laboral inclusiva. Los beneficios de la inclusión no terminan ahí; más bien, actúa como un ciclo que genera beneficios empresariales más amplios:
- Compromiso de los empleados: Aporta valor y propósito a los individuos de la empresa, reconociendo sus perspectivas únicas como un activo para la organización.
- Retención de talento: Retiene el talento a largo plazo y satisface mejor las necesidades de sus diversos clientes.
- Sostenibilidad: Impulsa prácticas empresariales sostenibles que apoyan a todos los sectores de la sociedad.
Permitir que las personas se expresen en el trabajo, independientemente de sus circunstancias o procedencia, va de la mano con el éxito sostenible de la empresa. En materia de diversidad e inclusión, no existe una solución única para todos. Las empresas deben asegurarse de que las estrategias implementadas apoyen a cada persona de forma individualizada. Dar un paso más allá para involucrar y desarrollar a cada empleado en igualdad de condiciones es esencial en el entorno laboral actual.
Entonces, ¿qué medidas está tomando Santander CIB para crear una cultura corporativa inclusiva?
Un primer paso clave para Santander CIB es aumentar la representación femenina en los puestos de alta dirección del Grupo al 30 % para 2025; pero la iniciativa no termina ahí. Para transformar la diversidad en inclusión, Santander CIB apoya diversas iniciativas para fomentar la igualdad entre hombres y mujeres, desarrollando programas específicos para impulsar la diversidad a nivel local, en consonancia con la cultura corporativa de Santander.
Si bien este es un excelente comienzo para Santander, el camino hacia una plantilla inclusiva es un proceso largo y complejo. Es necesario implementar iniciativas de forma regular y revisarlas constantemente a medida que la estructura de empleados se amplía para incluir una plantilla más diversa.
La inclusión consiste en dar voz a los empleados para que compartan sus ideas y la flexibilidad para trabajar cómodamente, pudiendo gestionar su vida personal y profesional.
En Santander CIB, la implementación de políticas de diversidad e inclusión sostenibles en toda la empresa es fundamental. En 2019, definimos principios de diversidad e inclusión que establecen estándares mínimos en todos los mercados globales de Santander, con el objetivo de implementar políticas, herramientas y sistemas imparciales para mejorar la gestión del talento y la igualdad salarial.
Santander también gestiona diversos programas destinados a apoyar a las pymes lideradas por mujeres y emprendedores, ofreciéndoles oportunidades de networking, formación y campañas de marketing.
El camino a seguir
Siempre hay margen de mejora, pero el hecho de que Santander haya obtenido las mejores puntuaciones en el Índice de Igualdad de Género 2020 de Bloomberg y que haya sido reconocido como el banco más sostenible del mundo por el Índice de Sostenibilidad Dow Jones es alentador. Además, recientemente, Euromoney lo reconoció como el mejor banco del mundo en diversidad e inclusión.
Es hora de que las empresas creen colectivamente una cultura laboral inclusiva y solidaria para sus empleados. Como se ha dicho, el proceso no será fácil, pero es vital para impulsar el cambio en el entorno laboral —y en la sociedad en general—, brindando a las personas la oportunidad de sentirse valoradas, desarrollarse profesionalmente y, en definitiva, contribuir a la sociedad.