Skip to main content
Green finance: the path to a sustainable future for banking

Green finance: el camino hacia un futuro sostenible para la banca

El concepto de financiación verde ha adquirido protagonismo a nivel global y se ha convertido en uno de los temas más relevantes en el mundo de la banca de inversión, especialmente desde el inicio de la pandemia de COVID-19. Actualmente, a medida que el cambio climático escala posiciones tanto en la agenda política como en la mediática, existe una creciente demanda de productos y prácticas de inversión “responsables”.
Los gobiernos también han apelado cada vez más al sector bancario y de inversión para que demuestre liderazgo en el proceso económico y social hacia un futuro más respetuoso con el medio ambiente.

La competencia en el mundo de la inversión también está aumentando rápidamente, con gestores de fondos que buscan destacar sus credenciales verdes para atraer a una nueva base de inversores que se está iniciando en el mundo de la inversión. Estos actores están desarrollando a gran velocidad enfoques sostenibles que sitúan los criterios ESG en el centro de su actividad, con el objetivo de adaptar sus inversiones a sus valores.
A medida que las cuestiones medioambientales continúan ocupando titulares y los gobiernos buscan soluciones sostenibles para el futuro, el sector tiene una oportunidad única para mostrar cómo alcanzar un modelo bancario sostenible. Sin embargo, a medida que la sostenibilidad gana relevancia dentro del sector privado y bancario, también surge una cuestión clave: la necesidad de construir un entendimiento real sobre enfoques y acciones capaces de generar un cambio duradero y sostenible.

Las cuestiones medioambientales nunca han sido tan urgentes. La crisis climática ha cobrado protagonismo en los últimos años y, en respuesta, los gobiernos han reforzado la importancia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. La Unión Europea, por ejemplo, lanzó el European Green Deal, cuyo objetivo es transformar la economía hacia un modelo bajo en carbono y alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Para cumplir estos ambiciosos objetivos, los gobiernos deben apoyarse en el sector bancario y de inversión para canalizar capital hacia nuevas tecnologías y empresas que sitúen la sostenibilidad en el centro de su actividad. La financiación verde, que incrementa los flujos financieros desde el sector público, privado y sin ánimo de lucro hacia prioridades sostenibles, desempeñará un papel clave en la consecución de estos objetivos. Las entidades que sitúen la financiación verde en el centro de su estrategia serán las que lideren la transición hacia una economía baja en carbono y sociedades más inclusivas.

Santander: el banco más sostenible del mundo:

Como el banco más sostenible del mundo, Santander CIB impulsa la transformación global hacia la neutralidad climática. Nuestra estrategia tiene en cuenta los riesgos y oportunidades sociales y medioambientales en nuestras operaciones y contribuye activamente a un sistema económico y social más equilibrado e inclusivo.

Gracias a nuestro compromiso con la banca responsable y al impulso de iniciativas ESG, hemos sido reconocidos como el banco más sostenible del mundo según el índice Dow Jones Sustainability Index (DJSI), el principal referente internacional en sostenibilidad empresarial en términos medioambientales, económicos y sociales.

Entendemos que, en un contexto global en el que se están abordando necesidades medioambientales urgentes, el sector bancario debe desempeñar un papel clave en la financiación de iniciativas destinadas a mitigar el cambio climático. Por ello, nos centramos en el crecimiento inclusivo y sostenible:

  • Atendiendo las necesidades de nuestros clientes, apoyando a emprendedores, fomentando la creación de empleo, fortaleciendo economías locales y mejorando la inclusión financiera 
  • Financiando energías renovables, infraestructuras inteligentes y tecnologías para combatir el cambio climático (como agrotech y greentech) 

120.000 millones de euros en financiación verde para 2025

Santander ofrece soluciones reales a través de productos financieros alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU que generan un impacto tangible.

Como punto de partida, Santander ha emitido dos bonos verdes de 1.000 millones de euros cada uno como parte de un plan global de deuda sostenible. Los fondos se destinarán a financiar y refinanciar proyectos existentes de energías renovables —principalmente eólica y solar— en la cartera de Santander CIB, así como a financiar nuevos proyectos.

De este modo, contribuimos a iniciativas que generan impacto inmediato, al tiempo que impulsamos la demanda de bonos verdes y reforzamos nuestro compromiso a largo plazo con la sostenibilidad.

Este plan —liderado por Santander CIB— también respalda los objetivos de banca responsable del Grupo, que incluyen movilizar más de 120.000 millones de euros en financiación verde hasta 2025 y promover la inclusión financiera de más de 10 millones de personas.

En Santander CIB trabajamos para impulsar cambios reales y duraderos, asegurando que nuestros productos y servicios contribuyan de forma efectiva a la lucha contra el cambio climático.

Al integrar principios de desarrollo sostenible en nuestra estrategia, garantizamos que nuestras soluciones respondan a las necesidades actuales sin comprometer las de las futuras generaciones.